29.12.05

Para romper el hielo

Irrumpir en vuestras máquinas así, a lo bestia, sin presentarme siquiera, me parece ciertamente incorrecto. Si os parece, lo que voy es a contaros uno de mis paseos típicos por el ciberespacio; a veces, y sólo a veces, consigo escapar de las garras de la blogosfera...

  1. Empiezo la mañana descubriendo qué me cuenta Nacho. Casi siempre son cosas interesantes -tanto en el fondo como en la forma-; antes leía también los comentarios a sus posts, pero de un tiempo a esta parte me he aburrido un poco del griterío monotemático en torno al Estatut; ¿cómo es posible que un aviso sobre un fallo técnico en la página lleve a hablar de Montilla y Maragall?
  2. Después me acerco a ver a los Microsiervos; no me considero ni techie, ni geek ni mucho menos nerd, pero disfruto bastante con las cosas tan asombrosas que este trío encuentra por la Red. Me gustan sus citas, su obsesión con los números y la coherencia general que destila la página.
  3. Creo que fue a través de un comentario a un post de Alvy que llegué a LaMatéporunYogur, página con un diseño tan bonito y cuidado como su nombre. Es quizás más techie que la de los Microsiervos, pero me he enganchado. Y ya está.
  4. Llegado a este punto, sólo puedo intentar mitigar mi saturación tecnológica a través del cine. Por eso visito a Guille y a Refo, y a veces también ojeo Garaje Kubrick y Moonfleet. Las tres últimas páginas se las debo a Casiopea; en realidad, a Guille le debo mi enganche general con la blogosfera, pero esto es algo que él no sabe y que me encargaré que nunca llegue a sus oídos.
  5. Si consigo superar la mordacidad de Refo, y si Guille no me lleva por intrincados callejones de reflexiones político-cinematográficas, le echo un vistazo al blog de David Bravo para aprender más cosas acerca de cómo revertir el negocio montado en torno a la propiedad intelectual y sus entidades de gestión.
  6. Para terminar (o casi, depende del día), asuntos más relajados: la página de mi grupo para ver mensajes en el foro, algo de diseño, un proyecto fotográfico muy interesante montado por gente igualmente interesante, webs absurdas, un cineasta muy ingenioso y un geek valenciano en Japón.
  7. Y ya sí que sí: la sensual Marta y uno de los más grandes descubrimientos que he hecho últimamente: el tierno bakala. Me encantan ambos.
Como os podéis imaginar, hay días en los que esta lista se ve superada con creces, en buena medida por culpa de esa extraña magia de los blogs que te hace ir de uno a otro y a otro y... y cuando quieres darte cuenta, ya estás perdido. Es el día en el que pones en marcha tu propia bitácora. Sed bienvenidos.

Por cierto, ¿os imagináis que este primer post de Aquí y Ahora se convirtiera en un meme? Sí, algo así como "Mi paseo rutinario por la blogosfera". A ver qué dicen algunos amigos...